SEPTIEMBRE DE 2007 | NOTAS DE TAPA | VOLVER

De la mitad más uno al ¿65%?

Mauricio macri alcanzó la jefatura de gobierno de la ciudad de buenos aires luego de su gestión como presidente de boca juniors. Su mérito para llegar a su nuevo cargo político fue la espectacular cosecha de resultados deportivos, que eclipsó las críticas de la oposición e hizo olvidar el desprestigio de su apellido.

En las tres semanas entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones para Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el oficialismo nacional se encargó de recordar parte del currículum de Mauricio Macri. Así como antes de los comicios se habían visto fotos del empresario devenido en diputado durmiendo en su banca de la Cámara, aquel fue el tiempo del duelo dialéctico y, particularmente, de una frase que quedó en la historia, pronunciada por Néstor Kirchner: “Mauricio, que es Macri”.

El Presidente y su gente trataron de instalar la historia olvidada: Mauricio es hijo de Franco, quien por si no se recuerda, es a trazos gruesos un multimillonario dueño de empresas que crecieron durante la dictadura militar y generaron una deuda con el Estado nunca pagada.

En ningún momento, obvio, aquellos mencionaron la gestión de Mauricio como presidente de Boca Juniors. No era conveniente, a juzgar por los éxitos conseguidos desde que asumió en 1995: seis títulos nacionales, cuatro Copas Libertadores y dos Intercontinentales. Los puntos oscuros de su mandato en la entidad quedaron tapados por esos resultados deportivos. Y presidir al club más popular del país le terminó dando al ingeniero una impensada aceptación pública.

No todo lo que reluce es (azul y) oro

El 3 de diciembre de 1995, Macri llegó a la presidencia del club xeneize con algo más de 6 mil votos. Ya había fallado en un intento de adquirir Deportivo Español, que había desnudado su intención de involucrarse decididamente en el deporte, la cual algunos de sus conocidos dicen que nació luego de su secuestro, en agosto de 1991.

El 3 de junio pasado, el empresario recolectó 785 mil sufragios en la primera elección a Jefe de Gobierno. Entre aquel acto y éste, pasaron más de once años de gestión deportiva que lo catapultaron a la política.

Sin que se le conozcan proyectos de ley en su tarea como diputado, y diferenciado intencionalmente de la clase política, Macri llegó a manejar la Capital Federal por su trabajo en Boca. Ejemplos sobran: en el desglose de las propuestas del PRO, el partido que dirige, la segunda de ellas fue: “Que el equipo de fútbol más popular de la Argentina sea admirado en el mundo”. Más que una promesa, una definición.

La opinión pública desconoce -o en todo caso olvida- el Fondo de Inversión que creó en su desembarco en la institución, la creación de una empresa para ubicar jugadores de inferiores que despertó sospechas, el descubrimiento por parte de una consultora de gran cantidad de intermediarios en los pases y la inexistencia de ingresos por merchandising, pese a que los titulares de la sociedad creada con ese fin (Boca Crece) hablan de una facturación anual de 30 millones de pesos.

Boca, la mejor campaña

En febrero, Macri reconocía en el programa Frases hechas de TyC Sports: “Lo que hicimos en Boca fue muy importante. Y la gente no se equivoca cuando piensa que podemos hacer lo mismo a nivel país o ciudad. Se puede decir que fue nuestra mejor campaña, porque es mucho mejor lo que se hace que lo que se dice”. Hoy, con los resultados en la mano, adquiere valor testimonial aquella declaración, sobre todo teniendo en cuenta que el personaje en cuestión es hombre poco apegado a los largos discursos.

En aquel programa, realizado cuando todavía no había decidido si se postularía para Presidente de la Nación o Jefe de Gobierno, advertía: “Si mi carta de presentación es mi gestión en el club, ya lo hicimos todo. No hace falta que Kirchner se preocupe por otro título que podamos lograr”. Casi como parte de un guión, cuatro días antes del ballottage, Boca ganó la cuarta Libertadores de su mandato.

La renovación de la entidad, que incluyó la obtención de la norma ISO 9001, también fue clave, sepultando el estado que esta conducción encontró en el club luego del período de Antonio Alegre-Carlos Heller. Casualmente, éste último fue el segundo de Daniel Filmus, competidor de la fórmula Macri-Gabriel Michetti.

Heller planteó sus diferencias en un reportaje concedido a Página 12, el domingo 17 de junio: “Mi diferencia con Macri es ideológica, profunda e histórica. En el 2000, cuando Boca quería firmar un contrato con ISL, escribimos cada uno una columna de opinión; la suya decía `El buen camino´ y la mía, `Una claudicación´. En Boca el éxito deportivo hace que mucha gente haga innecesariamente negocios y se enriquezca. No digo ilícitamente, pero se ha favorecido el negocio de gente muy cercana a Macri”.

El mismo día que el ingeniero ganó las elecciones en Boca, el equipo que dirigía Silvio Marzolini caía 6-4. En estos comicios, sólo hubo una goleada: el 65% a 35% del PRO.

 

Ariel senosiain

 

 

PARA QUE CONSTE

Este es el listado de propuestas que el PRO elaboró para el área deportes, a partir de la diputada nacional Paula Bertol, vicepresidenta de la Comisión de Deportes de la Cámara Baja, y el legislador Marcelo Godoy:
- Ofrecer el acceso gratuito a la práctica de deportes a niños, adolescentes y jóvenes a través de nuestros programas sociales.
- Ampliar y mejorar la infraestructura deportiva de la Ciudad de los 16 polideportivos existentes, parques, centros de recreación, etc.
- Crear un corredor especial de deporte que comprenda el Parque Roca, el Autódromo, el Parque de la Ciudad y el ex Club Deportivo Español, integrando los clubes de la zona en un amplio programa de inversión que promueva la competencia internacional en el cordón sur.
- Profundizar la práctica de deportes en las escuelas durante los doce meses del año, fomentando el juego limpio.
- Promover la realización de eventos deportivos importantes: torneos internacionales, maratones, juegos, etc.
- Acercar el deporte a los adultos mayores.
- Implementar un Programa de Apoyo a los casi 200 clubes de barrio, que les ofrezca asistencia técnica legal y contable, apoyo económico para el equipamiento y mejora de sus instalaciones, beneficios de carácter tributario, e integración de su infraestructura en programas sociales, deportivos y culturales del Gobierno de la Ciudad.

 

Opinión: Por Pablo Abbatángelo (h) *

Si hace lo mismo que en boca, Se queda con la ciudad

Macri tiene doble discurso. No es lo mismo lo que promociona que lo que hace. Hay que recordar varios de sus hechos en estos años de gestión. Hay que recordar que decía que el club participaría de las ganancias y no de las pérdidas con el Fondo de Inversión, pero cuando éste se deshizo, la institución tuvo que pagar 9 millones y medio de pesos de indemnización. O que en los últimos tres balances no hay ingresos por merchandising, pese a que dicen que facturan 50 millones anuales. O escuchar a Macri hablar sobre su inexistente relación con los barras, cuando en las dos asambleas extraordinarias en la que se iba a decidir la expulsión de Rafael Di Zeo, la comisión directiva resolvió no tratar el tema.

Las verdades a medias son mentiras. Pero ellos manejan muy bien los medios de comunicación, que en este caso más que formadores de opinión, son deformadores.

Boca ya tiene formado un sinfín de sociedades satélites, con lo que Macri va a seguir manejando el club desde afuera. Si en la ciudad hace lo mismo que hizo en el club, se va a quedar con Capital Federal.

Hay más. En los últimos años Boca vendió jugadores por 220 millones de dólares; varias veces Macri manifestó que el club está cubierto por los próximos tres períodos, pero el último balance declaró 75 millones de pasivo y 0 en los bancos. Hace un mes, aprobaron el presupuesto en el que se establece la necesidad de transferir futbolistas por 20 millones.

Yo sufrí la persecución por ventilar estas cosas. Basta con saber que cambiaron el nombre del estadio y dejó de llamarse Camilo Cichero, que era mi abuelo. Nací cerca de la cancha, fui deportista amateur y tengo un grado de pertenencia muy grande con el sentido social que supo tener. Soy parte de quienes defendimos la destrucción de la pileta, donde querían hacer un edificio donde vender el merchandising. Esto se llama Boca Juniors porque está inmerso en la barriada de La Boca. Queremos el logro deportivo, pero también el social.

* Miembro de la agrupación La Bombonera; hijo de Pablo, quien fuera vicepresidente de Boca en dos ocasiones y nieto de Camilo Cichero, presidente entre 1937 y 1938.

 

 


» Acerca de MD

Management Deportivo es una publicacion dedicada a brindar herramientas, casos y estrategias para quienes gestionan el deporte.

Es nuestra edicion online, ofrecemos contenidos actualizados semanalmente.

Suscríbase a nuestro weblog.

   

» Categorías

    Ejemplos de Gestión.
    Personajes.
    Empresas.
    Informes
    Análisis
    Opinión
    Gimnasios

 

Management Deportivo 2008. | VOLVER

© 2008. Management Deportivo. www.managementdeportivo.com es una producción de Propul Comunicación. Todos los derechos reservados